el tiempo pasa y no aceptamos que ya no somos los mismos sobre todo porque nuestro organismo pierde flexibilidad y otras cosas que no nos damos cuenta y al tener una enfermedad y percatarnos o confirmar que ya no tenemos las mismas habilidades o destrezas para realizar determinadas actividades duele reconocerlo, sobre todo por que no aceptamos que ya somos mayores y que por empeñarnos en salir adelante dejamos de cuidar nuestro cuerpo, no hacemos ejercicio, nos privamos de muchas cosas porque estamos "ocupados" en terminar con el trabajo que tenemos pendientes y nunca termina.