Las emociones pueden ser un gran apoyo o un permenente obstáculo, si no las sabemos manejar y canalizar. Recordemos que el objetivo no es eliminar las emociones, ya que sería imposible hacerlo, sino utilizarlas a nuestro favor. La ira nos carga de energía para emprender trabajos complejos, el miedo nos despierta los sentidos y la observación se vuelve más aguda, la tristeza nos integra con nuestro interior y saca aflote nuestra sensibilidad. Si esto podemos decir las emociones denominadas como negativas, ¿qué no podriamos hacer con las emociones positivas, como la alegría, la esperanza, el amor, el entusiasmo, la satisfacción, y tantas otras?