Todos tenemos cuatro necesidades básicas que pueden ser representadas por el estómago, el corazón, la cabeza y el espíritu. El estómago representa nuestra necesidad de ropa, techo, comida, protección y seguridad...
Dos jóvenes y primerizos padres se encuentran y uno le pregunta al otro: — ¿Qué desearías para el futuro de tu hijo? —Si sale inteligente, le pagaré una carrera universitaria. — ¿Y si no? — Bueno, si no es inteligente pero es hábil con las manos, le pagaré un oficio. — ¿Y si no es ni inteligente ni hábil? — Bueno, en ese caso, ¡Lo pongo de vendedor!