
Para el 2010 sigo comprometida... Me interesan los niños por lo que son y por lo que llegarán a ser (como decía Pasteur). Siembro en ellos. Allgo quedará. No se ve en el momento. Hay un tiempo de espera. Pero, con el paso de los años y el reencuentro con algunos, surge la alegría y el reconocimiento. La semilla germinó. ¡La fe y la esperanza están vivas!