Pusieron un ratón en uno de los extremos de un laberinto y un trozo de comida en el otro y luego observaron como el animal corría a los tropezones hasta encontrar, por fin, el alimento...
No tanto como haría falta. Son muy pocos quienes tienen una mirada crítica a lo que hicieron antes y se replantean cambiar algo de sí. La mayoría aprende a manejar de forma diferentes las circunstancias, pero no a sí mismo.