El único personaje que da la cara, no usa paraguas y además sonríe. La adversidad de una lluvia pasajera no va con él. Los demás, bajo el protector paraguas, esperan el chaparrón. ¡Oh, que bonito! Además, biodiversidad por doquier, todos son diferentes y con colores optimistas. ¡Tienen paraguas! ¡No se mojan! ¡No sufren! ¡No se mueren de hambre, ni de frío, ni de enfermedades incurables! La vida, entre tanto paraguas del primer mundo, es verdaderamente hermosa para unos 200.000.000 de personas, para el resto, unos 6.300.000.000, que nunca tendrán paraguas donde rascarse, sencillamente, que se jodan.