Es verdad, qué intereses tan grandes tienen los turcos, (árabes y judíos), que no nos dejan al resto del mundo investigar y desarrollar estas tecnologías que aportan energía no contaminante. Estamos en manos de farsantes, hipócritas, que no nos dejan vivir.
Perdón por mi vehemencia, pero soy una mujer de 62 años que teme por el futuro de sus hijos y nietitos. Este mundo es maravilloso, pero no podemos disfrutarlo TODOS, con educación, y todos los valores que hacen a una mejor convivencia, respetando diferencias culturales, que nos tienen que enriquecer y no servir para excusa de guerras asesinas. Chauuuu.