En mi experiencia laboral, dirigiendo equipos, he sido un ferviente practicante de la premisa que encierra el editorial. Desde niño descubrí que era muy sensible a las expresiones que recayeran sobre mi persona, ello contribuyó significativamnente para que desarrollase una manera de expresar que genera receptividad y no rechazo, produciendo a su vez, aun cuando se trate de llamar la atención, reacciones constructivas por parte de los receptores del mensaje.