"En cuerpo sano, mente sana", reza un dicho milenario, por tanto cuanta razon tiene el ártículo que todo extremo es perjucicial para ese "todo" que es nuestro cuerpo humano, sin embargo opino que muchas veces el hábito para mantener el equilibrio corporal puede parecerse a una obseción, lo recomendable sería en todo caso hacer todo por placer, sin sacrificio alguno.