
Las buenas ideas y las buenas intenciones quedan vacías cuando se olvida la razón principal de su concepción. Creo que no debemos olvidar de dónde somos y con qué comulgamos para que nuestra escencia no se desperdicie en la nada.
Ha habido mucha gente en el mundo que sirvió de ejemplo para la humanidad, nosotros mismos somos ejemplo en casa, en el trabajo con los amigos y si todo lo que hacemos sirve entonces como ejemplo hagamos que las cosas valgan la pena y que vivos trascendamos en los demas para que muertos seamos recordados con estima. Congruencia es lo que debemos buscar.