Normalmente, un superior no interpreta de la misma manera el error de un subalterno. Esta situación es muy humana y muy característica en muchas organizaciones. "¿Por qué nos caemos? Para aprender a levantarnos". Cometimos un error, y debemos levantarnos. No todos consideramos que caernos nos ayuda a levantarnos, sino por el contrario: nos humilla, nos denigra, nos rebaja. No es así. Todo es aprendizaje. Así como el orden proviene del caos, el aprendizaje muchas veces proviene de los errores.
En nuestra sociedad –al menos en la latina-, el error es generalmente motivo de sanción. Y pedir perdón, generalmente se considera una debilidad, cuando el pedir perdón requiere de valentía. Cuando se pide perdón de corazón, nadie puede arrogarse el poder de la verdad omnipotente, y negar el perdón a quien lo solicita. Quien pide perdón, está mostrando su alma, desprendiéndose frente al otro. Quien perdona, también muestra su alma. Ambos ganan; la institución y la sociedad ganan. De esta forma, estaremos construyendo un mundo mejor.
Saludos desde Santiago de Chile. Camilo.