Son muy válidas todas las observaciones y oportunidades que se pueden ver al quedarse sin trabajo. Sin embargo, una de las razones por las que trab ajamos es por el salario que nos permite comprar lo que necesitamos para nosotros y para los del hogar que hemos formado. Ante la pérdida de esa entrada sobreviene la angustia y la necesidad de trabajar por necesidad y no por la vocación profesional.
También sucede la necesidad de ser dependiente cuado por décadas no se ha sido. Eso frustra! y es un reto para estimular la creatividad ante la triste situación de verse sin chamba.