En mi equipo de trabajo cuento con un integrante que cuando plasma en un informe su trabajo escribe con muchìsimas faltas de ortografìa. A la vez, al momento de plantear un punto de referencia para resolver un problema inventa imàgenes brillantes que son un fiel reflejo de lo que debe ser tomado en cuenta para su resoluciòn.
Contaba el genial Atahualpa Yupanqui que en un recital en el medio del monte un grupo de arrieros escuchaba atentamente su recital. Uno de ellos tenìa en sus dedos un diminuto cigarro de chala. Cuando Atahualpa terminò de tocar, el hombre arrojò la colilla que ya lo habìa quemado. No lo hizo antes para no desviar la atenciòn de los que escuchaban como èl aquel concierto. Ese hombre no tenìa formaciòn escolar pero sì un alto grado de cultura. Hoy podemos ir al teatro y en medio de un gran monòlogo interpretado por Alfredo Alcòn pueden sonar varios celulares. Estoy de acuerdo. La cultura tiene que ver con las inquietudes personales para superarse.