Ocurre muy a menudo que damos respuestas sin haber oido completamente la pregunta, ya que a veces creemos que sabemos lo que el otro está pensando. Esto trea como consecuencia lo siguiente:
1.- Matamos el contenido de la pregunta y a la esencia de la respuesta.
2.- Damos muestra de mala educacion al interrumpir a la persona que realiza la pregunta.
3.- Podemos dar repuestas erradas ya que no hemos sabido escuchar