Es cierto que a veces, por diferentes motivos (y, en ocasiones, por escuchar algunos "cantos de sirena" que más nos valdría ignorar) nos desviamos algo de la ruta mejor o más directa (probablemente no la única) que nos llevará a la meta elegida. Esto nos hará perder algo de tiempo, aunque es bien cierto que nos hará vivir experiencias que de otra forma no podríamos vivir. En definitiva, lo verdaderamente importante, en mi opinión, es que no perdamos el foco de la meta a la que deseamos llegar. El camino puede ser uno u otro, pero si no apartamos la meta de nuestra mente, a buen seguro que llegaremos a ella. Gracias por permirtirme opinar. Abrazos.
Irene.