En las relaciones es difícil serlo, ya que en el trabajo, en la comunicación, en el entorno se mezclan las relaciones humanas con el desempeño de las tareas.
Saber decir las cosas en el momento justo, del modo adecuado, usando las palabras precisas y siendo concienzudo y especifico para que la persona que tenemos delante nos entienda, es una de las tareas más difíciles del ser humano.
¿Por qué? porque nos es difícil separar el trabajo de los sentimientos, las relaciones de las acciones, lo que nos dicen/ critican o aleccionan de nuestras acciones y nuestro sentimiento hacia ellas,..., por eso cuando alguien nos critica un trabajo nuestro, a continuación bloqueamos la comunicación, dejamos de escuchar y preparamos la mente “para contraatacar al contrario”, como una guerra sin sentido en pro de la herida que nos acaban de hacer. Nos es difícil seguir escuchando, reflexionando y entendiendo lo que nos quieren decir, así como dialogar sosegadamente sobre las razones que nos están dando.
Plantear un problema como algo sufrido “en propias carnes” y explicar el modo de superarlo a la otra persona, puede ser un buen comienzo para evitar ese bloqueo en la comunicación entre dos personas, ¡¡muy buen consejo!!