Creo que en las empresas no se toma en cuenta la inteligencia emocional de los trabajadores, no se valora, ni se trata como algo importante. Todos somos evaluados como robots pero sin tener en cuenta la individualidad que es lo que enriquece el trabajo en equipo. Les interesan sólo los resultados pero a nadie le importa como se siente uno cada dia, nio las dificultades que esté atravesando, preocupaciones etc. Creo que cada vez más el mundo entero se pondrá mucho más materialista, concentrado en los resultados y no en los ejecutores.