Todo ello es un concepto muy sabio.
El perdón es una de las máximas manifestaciones del desarrollo interno de una persona y cabe resaltar que los niños siempre perdonan y olvidan la ofensa. No en vano se nos invita a "ser como niño".
Por otro lado quien ofende no siempre cae en la cuenta de que ese error, tarde o temprano, se le regresa y que la vida se encarga de castigar y no necesariamente las leyes humanas.
En la misma tónica de la inconciencia, cuando el ofendido perdona generalmente es considerado como un pen...tonto, de ahí que precisamente se requiera un gran desarrollo interno y valentía.