Desarrollamos con el tiempo una relación de amor-odio: nos esforzamos por conquistarlo y -simultáneamente- escapar de él. Esta peculiar relación no es natural...
Teresa Mercedes Salas Aquije sobre "Una nueva unidad de tiempo"
Algo importante para recapaciar es que por el afán de ganar tiempo, o hacer las cosas rápidas no concientizamos muchas veces los instantes que estamos viviendo. Si estamos concentrados en algún proyecto, por poner un ejemplo, y de pronto tus expectativas por sacar ese proyecto son elevadas, aunado con una alta motivación, probablemente la persona entra en una etapa de carrera por ganar, y en ese trayecto entramos en el "ganar tiempo" y hacer de todo, nos preocupados, nos angustiamos, estresamos, al grado que llega un momento que nos olvidamos de la satisfacción que nos produciría el ir logrando alcanzar nuestra metas, por estar concentrados en que no se avanza, un componente del grupo hace las cosas lentas, las propuestas planteadas no satisfacen, en fin. En otro contexto hasta nos olvidamos de disfrutar los momentos cálidos con la familia, con amigos o cualquier otra actividad por que consideramos que estamos perdiendo tiempo, esto lo reconozco con mucha propiedad por he sido una de esas personas. Después de haber pasado momentos un tanto difíciles, producto del estres, ansiedad, he podido darme cuenta que hay que tomarse su tiempo para hacer las cosas, disfrutar cada momento en que nos involucramos en cualquier actividad, sea cual sea, estar conciente de lo que se hace, y aquí me acuerdo del dicho de Napoleón "vísteme despacio, que estoy de prisa".
Saludos.