No hace falta recordar que, una vez cumplida la pirámide de Maslow, la gente trabaja mejor y produce más. Si no se está conforme con el ambiente (físico y personal) lo más probable es que la persona este siempre atenta a un posible cambio de trabajo. Esto le restará eficiencia y compromiso en lo que hace. Nunca está de más la "palmadita en la espalda" y la posibilidad de darle oportunidades de demostrar sus habilidades y experiencia. El estímulo es un acto de ida y vuelta que no siempre se emplea y que da excelentes resultados.