El gran tesoro de la madurez y el encontrarse consigomismo, ya nos convierte en líderes de lo más importante de nuestras vidas: NOSOTROS MISMOS.
Si logras liderarte a tí mismo, podrás liderar todo lo que Dios nos ofrece, comenzando por la vida, y lo que ésta nos entrega: familia, amigos, trabajo, colaboradores, oportunidades, dificultades, adversidades, esperanzas, temores, planes, ideas, pensamientos, deseos, roles, compromisos, responsabilidades, etc.
Desde Santiago de Chile, Camilo Acevedo Vidal.