Un modo conveniente y práctico de ver y vivir la vida
Estimado Fabián:
El buen tema que planteas, forma parte de una gran expectativa social, con características de utopia. Nos dice que debemos ver más allá de nuestras narices, PERO, que también debemos prepararnos para ello, con conocimiento y desarrollo personal; sí, porque para ver más allá de nuestras narices, de manera efectiva, que nos permita relacionar y correlacionar desde los más pequeños y modestos actos hasta las más elevadas reflexiones, necesitamos ... debemos abrir nuestra mente y nuestro corazón. Es necesario comprender y aceptar -como seres humanos- que nuestra naturaleza de LEVES, podemos superarla; debemos convencernos que la debilidad no está en amar al prójimo y a la vida, como tampoco está en perdonar. En la vida real, es increible cómo en las empresas no se ama al prójimo, y demasiadas veces no se ama lo que se hace, porque estamos insertos en un ambiente de temores y frustraciones, lleno de fantasmas de inestabilidad, etc. Muchas veces, ni en nuestras familias demostramos amor y perdón, porque no dejamos nuestros problemas fuera del hogar. Para amar y perdonar de verdad, hay que ser realmente valiente, ser auténtico, ser generoso, ser un artista en el uso del conocimiento y de la razón, para el buen pensar y el mejor hacer, donde principios universales como el respeto, la moral, etc. y la vocación de servir, deben estar en cada uno.
Por último, si eres capaz de relacionar adecuadamente TODO o casi todo -porque todo y a todos respetas-, serás no sólo un buen líder o un buen eslabón, sino que serás feliz, y serás capaz de hacer felices a los demás, en cada cosa que hagan.
El título del artículo da para crear otro de continuidad, al que le llamaría "Un modo conveniente y práctico de ver y vivir la vida."
Un abrazo.
Camilo, reportándose desde Santiago de Chile.