La experiencia de las instituciones educativas que, de manera responsable buscan avances en la tecnología educativa, ha puesto de manifiesto dos cosas importantes que, también, las empresas deberían tener en cuenta: Primero que la tecnología tiene un avance pertinente para el campo en que se aplica cuando se hace por convergencia. Es decir cuando desde diferentes disciplinas buscan una solución a un problema común. La innovación tecnológica debe responder a un verdadero problema, Segundo, que la aplicación de las nuevas tecnologías de información y comunicación a los procesos eductivos debe realizarse con base en un proyecto educativo para que los usos y aplicaciones sean pertinentes, útiles y significativos. De otra manera ni reponde a un problema educativo, ni se logran verdaderos objetivos educativos.
Conversión tecnológica y proyecto educativo son dos estrategias básica para una acción educativa válida con el uso de la tecnología edcuativa.