Comparto la idea de que las cosas deben decirse en su justo momento y con las palabras correctas, para algunas personas es fácil criticar y ofender, y no se dan cuenta el daño que pueden causar con sus palabras. Existen cuatro cosas en la vida que jamás se recuperan, la piedra, después de arrojarla; la palabra, después de proferida; la ocasión, después de perdida y el tiempo, después de pasado.
Aplicando la empatía me parece una manera muy saludable de hacer llegar una crítica constructiva, sin que ésta hiera