Por suerte tomando plena conciencia de esto podemos vivir en el presete, ya que el pasado ya pasò y el futuro aun no està. Saboreando el momento que vivimos como tal, sin apegos, comenzamos a disfrutar los dones que Dios nos dio y a gozar de una serie de pequeños Milagros que son el camino de regreso a nuestro verdadero hogar.