Personas como ustedes me han enseñado, y yo he estado estado aprendiendo, que el ser humano no es perfecto pero si es perfectible.
Se nos ha dado todo para poder serlo y entre ello contamos con la razón y las emociones. ¡ Qué maravillosos dones !.
Es sorprendende ver a una persona reaccionar con lucidez y entereza ante una situación dificil y a la vez con la prontitud, el coraje, la valentía y la audacia que se requiere.
Cuando se habla de equilibrio entre las emociones y razón creo que debería de hablarse de aprender a usar cada atributo en su justa medida, dependiendo de la situación. No se puede reprimir las emociones pero lo más importante es no perder el control de los actos.
Ciertamente existen muy pocas personas que saben reaccionar con total acierto y efectividad, sin embargo podemos ir aprendendolo. Ese aprendizaje en gran medida es un proceso de desaprendizaje ya que en nuestra historia encontramos los patrones para reaccionar de tal o cual manera.
Por lo tanto la auto-observación y el auto-conocimiento son herramientas de suma trascendencia en este proceso de aprender a usar correctamente los dones que se nos han dado.