Considero que estamos sumidos en un terrible laberinto del cual es dificil retroceder para encontrar la luz que hacia él nos condujo; y es precisamente porque nos hemos dejado vislumbrar con la complejidad que trae consigo la globalización que entraña el esquema de la competitividad mirada desde el perfil meramente material y mundano olvidando por completo nuestra esencia espiritual que es la que nos guía hacia la verdadera relación interpersonal con nuestros semejantes (incluyo familia, círculo de amigos cercanos, grupos de trabajo, de estudio, de recreación, de deportes, etc.) y nos lleva conjuntamente con ellos a la verdadera realización personal.
ESTAMOS TAN ABSORBIDOS POR EL PARADIGMA DE LA PRODUCTIVIDAD CON MIRAS A LA OBTENCION DE MAXIMA UTILIDAD ECONOMICA QUE NOS OLVIDAMOS DE LA RIQUEZA MAYOR QUE ES NUESTRO CUERPO Y NUESTRO ESPIRITU INTEGRAMENTE ESTRUCTURADOS.