Todos tenemos cuatro necesidades básicas que pueden ser representadas por el estómago, el corazón, la cabeza y el espíritu. El estómago representa nuestra necesidad de ropa, techo, comida, protección y seguridad...
Como dice el artículo, la mercancia para que se venda y se siga vendiendo debe satisfacer una o más de nuestras necesidades. Y entonces, con la publicidad adecuada, casi no dejará de venderse al menos que otro producto en el mercado tenga más atributos, mejor precio o esté en manos de mejores vendedores.