No nos incomoda... cambiar nuestros programas.
Leída: 452 veces | 2 comentarios | 2 votos
Si la temperatura en una habitación es inadecuada, rápidamente nos
damos cuenta porque empezamos a sentirnos incómodos. Podemos acercarnos
al termostato del acondicionador y ajustarlo a una temperatura agradable. Una
vez hecho esto, el clima de la habitación no vuelve a llamarnos la atención
y simplemente lo ignoramos. La temperatura puede fluctuar, pero las altas y bajas
serán controladas por el termostato y se mantendrán dentro de los
límites programados. De manera similar, la mayoría de nosotros tiende
a vivir entre determinados límites que conforman una "zona de comodidad"
emocional, psicológica y espiritual.
Los límites que forman nuestra "zona de comodidad" se programan
a partir de experiencias anteriores. La mayoría de nosotros vive dentro
de esa zona, ajustando automáticamente sus límites a lo que fue
su vida hasta ese momento. A veces nos arriesgamos a cambiar nuestro programa,
aunque no demasiado porque esto nos incomoda. No estamos preparados para lidiar
con la incomodidad. De hecho, la mayoría de nosotros "programamos",
sin darnos cuenta, hábitos de trabajo y tiempo libre para evitarla.
Club de la Efectividad
No nos incomoda... cambiar nuestros programas.