
No, permanecer y transcurrir no es perdurar,
no es existir, ni honrar la vida.
Hay tantas maneras de no ser,
tanta conciencia, sin saber, adormecida.
Merecer la vida no es callar y consentir
tantas injusticias repetidas.
Es una virtud, es dignidad,
y es la actitud de identidad más definida.
Eso de durar y transcurrir no nos da derecho a presumir
porque no es lo mismo que vivir honrar la vida
No, permanecer y transcurrir no siempre
quiere sugerir honrar la vida.
Hay tanta pequeña vanidad
en nuestra tonta humanidad enceguecida…
Merecer la vida
es erguirse vertical más allá del mal de las caídas.
Es igual que darle a la verdad
y a nuestra propia libertad la bienvenida.Eladia Blázquez
¡Cuán arraigada en nuestra cultura esta la idea de progreso! Esa palabra maravillosa que adoptamos al abandonar las filas de las explicaciones teocéntricas, y volver la mirada hacia el espejo devolviendonos en el reflejo, al verdadero Creador y Destructor, al fin y al cabo “el hombre es la medida de todas las cosas”.
Son múltiples las preguntas que se me ocurren al reflexionar en el progreso ¿qué es? ¿quién progresa cuando se progresa? o ¿será más bien que cuando experimentamos progresión en un dominio no nos percatamos de la regresión en otro?
Pienso en el mito de Sísifo, personaje mitológico que fue castigado al igual que Prometeo por utilizar su astucia en contra de los dioses. Según el relato homérico, el fue condenado en el infierno a rodar una piedra por la [...]
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