Cuando vemos en el pasado historias como Los Bárbaros que quemaban toda
población que estaba a su paso; Los Romanos que en sus circos echaban hombres
a los tigres mientras su gente festejaba esas hazañas, vemos el tiempo
actual y comprendemos que cada vez hay menos violencia, que la evolución
de raza humana nos lleva a un camino de respeto a los demás; ya no existe
esclavismo (legalmente), las leyes protegen la vecindad.
Es decir que en alguna parte de nuestro cuerpo, está ese germen de perfección
que nos está llevando un mundo mejor; sin embargo muchos de nosotros aún
nos negamos a recibir esos dones de la naturaleza, de Dios mismo, y habiendo ley
de protección a la mujer, hay maltrato; habiendo conciencia de que el licor
es mal amigo del hombre, lo consumimos, ¿por qué?
Es que acaso no hemos encontrado la razón de vivir, es que acaso no entendemos
el porqué de tratarnos bien, de considerarnos unos a otros y respetarnos
entre padres e hijos, entre esposo y esposa. La razón la encontramos a
lo largo de la historia, cuando vemos la evolución de nuestra especie,
nuestra búsqueda siempre se ha encaminado a un vivir mejor, a disfrutar
de lo que tenemos, nuestra familia, nuestros hijos, nuestro trabajo.
El día que disfrutemos a cada instante de lo que tenemos, habremos aprendido
a vivir, es decir habremos descubierto EL PLACER DE VIVIR. Albert Einstein decía:
"Debe evitarse hablar a los jóvenes del éxito como si se tratase
del principal objetivo en la vida. La razón más importante para
trabajar en la escuela y en la vida es el placer de trabajar, el placer de su
resultado y el conocimiento del valor del resultado para la comunidad."