Jueves 04 de Diciembre de 2008
 
Anuncios Comentarios Entradas de Blog Ideas Metas

Milagros Telesforo

  • Rosario
  • Argentina



Blogs mas activos






Acceso Socios Activos


e-mail:
contraseña:
Recordar en este equipo



Conviértete en Socio Activo aquí

Entrada de Blog


Milagros Telesforo | 06-10-08
Facebook y la amistad

Comenzaré con una confesión: soy fanática de Facebook. Desde que me sumé a la red unos seis meses atrás, todos los días ingreso y curioseo mi espacio. Es realmente divertido, muy dinámico, inesperado porque uno nunca sabe quién se agregará, o a quién podrá encontrar en el ciberespacio e invitar a su red.

Sin embargo, no deja de inquietarme algo cada vez que utilizo esta red: ¿a qué idea de "amigo" adhiero? ¿Qué visión de la amistad aliento y refuerzo cuando "sumo" a un nuevo amigo a mi lista, busco viejos amigos por el mundo, o contacto amigos de mis amigos?

Todo el complejo mundo de la amistad aparece en Facebook a un click de distancia y esa facilidad seduce. Pero tanta comodidad e inmediatez también hacen desconfiar. Sobre todo, la tentación por la cantidad: agregar más y más contactos a la lista de amigos, mostrar bien grande cuántos amigos tenemos y ver cómo -en pocos días- pasamos de veinte a cincuenta... Si fuera tan fácil hacer amigos, no?

Para mí la amistad es todo lo contrario a lo inmediato y a lo cuantitativo. Es un tipo de relación que depende totalmente del tiempo, de los momentos compartidos, de la continuidad, del acercamiento constante, del preocuparse y cuidarse permanentemente.

Quien valora de verdad la amistad y la coloca entre sus prioridades, no alardea de cuántos amigos tiene, no "sale a buscar" continuamente nuevos amigos, no los computa ni los muestra todos juntos. Por el contrario, cada uno de los pocos que supo conservar, ocupa un lugar único y diferente en su vida, en su corazón.

Si repaso mi lista de amigos en Facebook encuentro una imperdonable injusticia: amigos del alma junto a conocidos. Y pienso que no hay que confundir amistad con "conocidad" (por llamarlo de algún modo). El conocido nunca llega a ser parte nuestra, a conocernos realmente, ni nosotros a él. El conocido va y viene, en la vida como en el ciberespacio, enviando un saludo ocasional, un comentario sin compromiso, etc... pero no deja huella.

El amigo, por el contrario, está siempre; no pregunta "en qué andamos" porque está atento a lo que nos pasa; no ocupa ninguna lista porque ni en la agenda hace falta que esté: siempre recordamos cómo contactarlo. Con un verdadero amigo, no tiene sentido la "alarma de cumpleaños"...

Repito: me encanta Facebook y juego el juego toda vez que puedo. Pero prefiero pensar bien qué juego estoy jugando... y entender que la amistad pasa por un lugar muy diferente.







Comentaron esta entrada:

Ernesto Modes | 14-10-08

Muy atinadas tus lineas! estos sitios de internet ahora están hechos para hacer "amistades" en segundos, tal cosa no existe. Yo por lo menos llamo...

Leonardo Gomez | 10-10-08

Milagros tus lineas son sumamente expresivas y claras, describen a una persona con muchos valores, me encanto leer tus lineas y es mas voy a...

Norma Tapia | 09-10-08

Me parece muy interesante tu comentario, a mi me impacta el fenómeno "facebook", tengo tres hijas que son como tu dices fanáticas para utilizarlo...

Joselina Tavares | 09-10-08

Concuerdo con tu análisis, Milagros. Pero además agrego otro elemento que me preocupa, y es que el mundo del Facebook, el Hi5 o cualquier otra Web...




Club de la Efectividad · 54 341 4352845 · Urquiza 3930 · S2002KEP · Rosario, Argentina · club@efectividad.net