Desde que vivimos en comunidades, las conversaciones han sido el principal medio de "hacer sentido" de nuestro mundo, descubrir lo que valoramos, compartir conocimiento e imaginar el futuro.
Las conversaciones han sido por siempre el punto de partida de las nuevas ideas, las nuevas maneras de ser y de hacer. Pequeños grupos de personas genuinamente preocupadas por cuestiones que les importaban, fueron -por siglos- el principal foco de renovación social e institucional. Desde el consejo de ancianos alrededor del fuego, el senado de la antigua Roma, hasta las conversaciones clandestinas (previas a las revoluciones que dieron nacimiento a las repúblicas modernas), las personas siempre se reunieron para conversar acerca de lo que les importa. Hoy, nos hemos vuelto más conscientes del poder de estas redes de conversaciones y de su importancia sistémica, como proceso central para un cambio transformador y un conocimiento compartido a gran escala.
Las personas generamos nuestro mundo -y su futuro-, a través del proceso de conectarnos unos a otros, construyendo relaciones, compartiendo conocimiento y formas de hacer. Todo... a través de las conversaciones! Consideremos por un momento la importancia de la conversación. Cada acto que realizamos puede ser expresado en una conversación. Paradójicamente, al ser una parte "tan integral" de nuestra experiencia cotidiana (como la respiración en nuestra vida)... raramente nos percatamos de ella!
Las conversaciones son el medio a través del cual estructuramos y coordinamos las actividades. Las conversaciones que mantenemos, tanto en nuestros trabajos como en nuestra vida en general, producen patrones de conducta que pueden ser estables y de larga duración, o únicos y efímeros. Aprender a tomar consciencia de nuestras conversaciones, puede darnos un mayor grado de coherencia entre lo que intentamos que suceda, y lo que actualmente ocurre, como resultado de nuestras acciones.
Cuando enfocamos conscientemente nuestra atención sobre aquellas "cuestiones que nos importan" (en nuestra familias, organizaciones y comunidades) estamos contribuyendo con la evolución del conocimiento colectivo y a generar la sabiduría que necesitamos para crear el futuro. "Crecemos tanto como conocemos" , individual y colectivamente.
Las conversaciones son nuestros "generadores de energía",
el amplificador de nuestra fuerza transformadora, que modelará
nuestro futuro y cambiará cualquier sistema... Si consideramos
el planeta como "una gran red de conversaciones", podemos ser
conscientes de todos los patrones que generamos (los estables y los efímeros)
dentro de una familia, una organización, una comunidad, una ciudad,
un país, un continente... e intuir el enorme poder que tienen las
conversaciones, para modelar nuestro futuro y "cambiar el mundo"!