Haciendo un balance de todo lo que viví en este curso (como buen contador no podía dejar de hacer un balance) les puedo decir que es uno de los mojones de mi vida, el antes y el después, un punto de inflexión que me ha permitido tener una visión diferente de la vida. Me ha cambiado la forma de observarla, y con ello la forma de vivirla casi inevitablemente.